Pymes: La importancia de iniciar el año con objetivos claros

Los lineamientos definidos por la organización deben ser claros y coherentes para poder ser cumplidos dentro de los plazos establecidos. La planificación estratégica permite cumplir con las metas propuestas.

Cada inicio de año trae consigo expectativas, temas pendientes y nuevos objetivos. Estos últimos deben estar bien definidos, ser claros y coherentes para que puedan ser cumplidos dentro de los plazos establecidos que los encuadran.

Lo urgente tapa lo importante

Muchas veces en las empresas Pyme lo urgente tapa lo importante y van pasando los años con objetivos relegados que muchas veces pierden vigencia. Todos sabemos que permanecer significa ir lento, el mundo cambia muy rápido y los servicios y productos deben ir a la misma velocidad. Para que un objetivo pueda ser alcanzado, uno de los puntos claves al delinear es el tiempo; este factor es lo que lo hace alcanzable o desechable. Cuando un objetivo no se logra en el tiempo planeado, corre el riesgo de ser descartado por quedar fuera del contexto, obsoleto.

Todos hacia un mismo lado

Pensar en las mejoras que requiere la empresa configura la planificación estratégica, que se implementa definiendo objetivos consensuados con los líderes de todas las áreas (comerciales, operativas y administrativas). Dichos objetivos producen una sinergia de la empresa para una misma dirección. ( En las organizaciones, es muy importante que todas las áreas que las conforman, esten atravesadas por los objetivos macro o generales; y que a su vez los objetivos por sector los contemplen en su delineamiento para de esta manera orientar la operatividad hacia el mismo camino.)

Esta sinergia permite algo muy importante: unir fuerzas y controlar el avance. Las metas que se relacionan con dichos objetivos deben ser medibles, para permitir un seguimiento durante el año y evaluar la viabilidad y avance de las mejoras definidas en la planeación estratégica mencionada.

Cómo se logra?

Existen actualmente herramientas informáticas muy simples, incluso algunas gratis, que permiten registrar objetivos por cada líder, sus métricas y el grado de avance para celebrar, ajustar o preocuparse.

El sistema o proceso de planeamiento estratégico no se trata sólo de definiciones, se trata de ponerlas en práctica y de controlar su avance en forma periódica, con informes de avance y muy buena comunicación.

Las empresas que desarrollan un sistema de planeamiento estratégico simple avanzan mucho más rápido y se adaptan mucho mejor a los cambios que requiere el mundo actual de los negocios. Por otro lado son empresas que aprenden en forma permanente, porque proponerse mejoras y tratar de llevarlas adelante es un ejercicio que desarrolla a las personas de la empresa en la práctica, que es la mejor forma de aprender.

Socio de la Consultora BPS, especialista en soluciones para mejorar la gestión de empresas.