Mejora continua, fantasía o realidad en las PyMEs

By Alejandro Oliverio, socio de la Consultora BPS

Lunes 26 de Diciembre de 2022

Alejandro tiene la palabra
Alejandro tiene la palabra

Una empresa PyME es un organismo vivo en permanente evolución.  Sus fundadores la crearon y a fuerza de compromiso, innovación y proactividad la ayudaron a crecer.

Para el emprendedor o empresario PyME mejorar y resolver problemas es algo obvio, intuitivo, que está en la naturaleza de su día a día. Pero qué pasa cuando la empresa toma mayor tamaño y complejidad? Cómo puede lograr que todos los empleados y proveedores piensen y actúen de la misma forma?

En nuestra experiencia como consultores, lograr que el personal busque y encuentre soluciones en forma proactiva a los problemas y que se resuelvan de fondo, es una de las preocupaciones más habituales del empresario PyME.

Cuando existe un problema en un proceso de la empresa, sea comercial, operativo o administrativo hay siempre dos sujetos que lo sufren, el personal de la empresa y el cliente. El personal porque los errores repetitivos tienen consecuencias que bajan la motivación y el cliente porque independientemente de la actividad que se trate, la consecuencia será un mayor costo, menor velocidad o menor calidad del producto o servicio que recibe.

Imaginemos que cuando exista un problema en la empresa, cualquier integrante de la misma tome protagonismo para resolverlo en forma proactiva y además lo elimine de raíz para que no vuelva a ocurrir. Qué potencia tendría esa empresa no?. Ya que en vez de quejas, habría soluciones, en vez de frustraciones habría objetivos cumplidos.

El desafío: Lograr convencer a todos los integrantes de la empresa que los problemas están para resolverse, no están para permanecer o para hacer catarsis. Resolver problemas trae mayor felicidad para el personal y para los clientes y consecuentemente mayor rentabilidad.

La mejora continua denominada “Kaizen”, es la base de la filosofía Japonesa para la gestión empresarial. Se basa en un concepto muy potente: generar una cultura en toda la empresa de optimización permanente de los procesos, a través de la resolución de problemas y eliminación de desperdicios para alcanzar mejores objetivos.

Existen herramientas muy simples que son parte de la cultura “Lean” que permiten identificar y resolver en forma práctica los problemas y optimizar de esa forma los procesos. Estas herramientas pueden enseñarse a todo el personal de la empresa. Una de ellas es el ciclo “PDCA” (Plan, Do, Check, Act).

Este ciclo tiene 4 pasos que se realizan en equipo:

● Plan: Identificar claramente el problema y medir su impacto.
● Do: Identificar la causa raíz del problema y planear una solución con un plan de acción.
● Check: Revisar que el plan de acción se esté ejecutando y revisar si soluciona el problema.
● Act: Si el problema se resolvió, estandarizar la solución para que la mejora permanezca en el proceso. Si el problema no se resolvió, ajustar el plan y volver a intentar hasta lograr la solución.

En la experiencia de nuestra consultora, la capacitación sobre la metodología y filosofía es un primer paso. El segundo paso es formalizar programas para que cada sector de la empresa presente mejoras sistemáticamente de cualquier proceso y premiarlas.

Estos programas se denominan “círculos Kaizen o círculos de calidad” y generan una cultura de Mejora Continua en las empresas que tiene excelentes beneficios en el corto y largo plazo. Una empresa que tiene estas prácticas se distingue frente a otras que dependen de pocas personas para resolver los problemas, estas últimas son más lentas y menos innovadoras. Resolver problemas, entre ellos errores, cuellos de botella, fallas, demoras, mermas, excesos de costo y fallas de calidad es innovación, es mejora continua, y se puede lograr.


*Alejandro Oliverio, socio de la Consultora BPS, especialista en mejora de procesos y profesionalización de empresas PyMEs y Familiares.