El concepto de transformación digital para PyMEs comenzó a sonar en los años 90 y se potenció con la expansión global de internet. Luego llegaron nuevas etapas: la adopción masiva de soluciones en la nube y, más tarde, la aceleración con el Internet of Things (IoT), con miles de millones de dispositivos conectados e intercambiando información.
Hoy la transformación digital es un proceso consolidado que atraviesa a gobiernos, empresas, comercios, salud, viajes, entretenimiento y la vida cotidiana de las personas.
¿Cómo afecta esta transformación a tu PyME?
En todas las organizaciones, la digitalización abarca personas, procesos y tecnología, pero el impacto es distinto en cada caso según el modelo de negocio, la cultura organizacional y las competencias del equipo.
Personas
La digitalización requiere nuevos roles con competencias específicas, muchas veces escasas. Los líderes deben convertirse en referentes digitales y acompañar el desarrollo del talento.
Procesos
Los procesos de negocio evolucionan al poner al cliente en el centro. Escuchar su experiencia y rediseñar la cadena de valor con agilidad se vuelve indispensable. “Menos es más”: procesos simples, eficientes y basados en datos. Para sostener mejoras, es clave diseñar métricas que permitan aprender y ajustar en períodos cortos.
Tecnología
La tecnología habilita disrupción y escala. Cloud, Analytics, Big Data, motores de decisión e inteligencia artificial son herramientas que ya están al alcance de empresas de todo tamaño y que permiten crecer con agilidad.
¿Cómo puede una PyME evolucionar digitalmente?
El éxito requiere combinar la mirada de las personas y los procesos con tecnologías fundacionales y emergentes. Cloud asegura acceso a datos y capacidades globales; Analytics y Big Data potencian la toma de decisiones; la inteligencia artificial permite automatizar procesos y mejorar la experiencia de clientes.
¿Qué riesgos implica no transformarse digitalmente?
La transformación digital no aumenta los riesgos: al contrario, ayuda a minimizarlos. Una empresa con capacidades digitales puede adaptarse más rápido a cambios de mercado y consumidores.
Los ejemplos son claros: Netflix frente a Blockbuster o Mercado Libre frente al comercio tradicional. Las compañías que apostaron a lo digital lograron sostenerse y crecer, mientras que las que no lo hicieron quedaron atrás.
Mauricio Falco, Socio de Consultora BPS
